martes 21 de abril de 2009
nacimiento.. .renacimiento.. se entiende
martes 30 de diciembre de 2008
¡¿Why?!
Ese día había sido único, nada podía faltarle. Siempre soñé con una salida así, caminata por el río, tomados de la mano, él me invita un licuado, yo no me animo a decirle que no me gustan. Charlas sin sentido y por supuesto algún beso tímido. Me creerías si te digo que nunca pensé que pudiese conocer tanto a una persona en una simple charla, pero así fue, ese día fue así. Nunca hubo misterio entre nosotros, lo conocí por completo, era perfecto. Sin embargo, en el camino de regreso a casa, todo mi conocimiento sobre esa persona se cayó. No sé cómo explicarlo, él cambió, se tornó amargo. Al pasar por una casa, su completa figura quedó deformada. Algo sucedía, ya no era el mismo. Algo se había apoderado de él. Lo último que llegué a escuchar fue un mounstruoso alarido que parecía decir "¡¿Why?!"
Era una imagen terrorífica: los ojos se le abrieron encolerizados, los dientes apretados, todos los músculos de la cara contraídos. Lo más extraño era que su cara, más allá de la monstruosidad, suplicaba. Miraba al cielo y replicaba "¿Why?" "¿Why?", acompañado con un gesto de la mano que pedía una respuesta. Sentí lástima por él cuando lo ví tan destruído. El principe azul que pensaba que era se desdibujaba entre mis recuerdos para pensarlo a él como a uno más o como el más extraño.
Lo primero que pensé en ese momento fue en acercarme y ver si estaba bien, pero su rostro se encontraba tan deformado que no sabía si tenía conciencia de sí, por lo que atiné a alejarme despacio sin que se diese cuenta. Caminé un par de metros hacia atrás en puntas de pié. Él me escuchó y me miró con los ojos llenos de ira y sangre. Olvidate, entré a correr como una yegua en el hipódromo. Nunca miré hacia atrás por lo que no sé si él me corría o no. Cuando ya no daba más, me di cuenta de que él no me siguió. Comenzaba a pensar que esa idea de monstruo estaba solamente en mi cabeza. ¿Cómo un chico perfecto se iba a transformar en eso? No lo sé, por lo que emprendí el viaje de vuelta.
Llegué a la casa. Estaba ahí todavía, más tranquilo. Me miró y me pidió que me sentara junto a él en el cordón.
Yo noté que no podía empezar, estaba eligiendo las palabras como para explicarme. Habían pasado diez minutos cuando dijo por fin, lleno de ira: "¡Es esta casa, Dios mío!"
Ese emperplejo de persona en pijama no comprendía nada de la situación, tal vez era su sueño o mi modo atropellado de insultarlo donde se mezclaban las palabras con gritos y mucha saliva. Él sólo se limitaba a mirar para los costados y encogerse de hombros, buscando un guardia de seguridad o una explicación a todo, nada más… ni siquiera me miraba a los ojos Esa pasividad ante mis ataques verbales me sacaba aún mas de mis casillas. Me di vuelta, tal vez no mirar a esa persona o a la casa me tranquilizaría un poco. Nada, la posición resignada de mi príncipe aumentaba la furia en mí. Ahora estaba sentado en el cordón de la calle, mirando para abajo y negando resignadamente con la cabeza. Intenté levantarlo, que me ayudara a insultar al hombre de la casa, a lo sumo golpearlo. Ese intento de humano no podía quedar sin castigo por ese crimen contra la humanidad, que era su casa.
—¿Para qué? ¿para qué? ¿Para que insultarlo o castigarlo? Esa casa… esa casa… — Señalaba al excremento arquitectónico y comenzaba a llorar
Lo solté, todo quedaba en mis manos. Destruir la casa era mi único objetivo ahora, y si el dueño, la familia o la policía se entrometían en mi camino. Ellos también perecerían.
Tomé mi mochila…
jueves 11 de diciembre de 2008
viernes 28 de noviembre de 2008
Plantada
Ay Magnolia, ayer estuve con él. Me vino a visitar, me regó mucho y me cortó las puntas (Es un peluquero excelente) Me contó que anda con problemas con el hijo, que le va mal en la escuela... y que por eso no había podido venir mucho.... Pobrecito, yo que hablé tan mal de él, y yo ya tendría que haber sabido, porque yo sabía en lo que me metía, en una relación con un hombre con hijos.
Después de hablarme un rato se quedó mirándome un rato largo, fue taaaan romántico. Al irse me dijo que tenía una semana muy ocupada pero que iba a hacer un pocito para mí. Soy tan afortunada, Magnolia...
Y acá estoy, sigo plantada donde él me dejó ayer, mirando como una araña cuelga de mi flequillo... pensando que este bichito tal vez prometa más que ese hombre cuyas promesas no valen nada... qué pocito ni pocito, seguro que no viene el muy hijo de puta, con su vida tan ocupada. Al fin y al cabo ¿quién le dio a quién el mes pasado, cuando me cortó mi primer retoño, tan lila y hermoso, y se lo regaló a esa? Ni me habló aquella vez, salió disparado de lo contento que estaba, imaginando su cara de felicidad al recibir la florcita, mi florcita... Ya te digo: nunca más le doy una flor. Que se joda. Al final, es igual a todos los hombres. La arañita, en cambio, sabe vivir en los demás, y al mismo tiempo protegerlos como se debe. Mirala, Magnolia, ella va a comerse todos los bichitos que me vengan a lastimar. No como aquel, que me tira con ese agua rara que lo único que hace es hacerme toser... para las babosas, dice él, pero se va y se me vienen las hormigas encima. Lo único que logra es que las abejas no se me acerquen, yo que estoy con el polen a punto y tanto las necesito... y ahora, que ya no puedo confiar en él, ¿cómo voy a hacer sin sacar mis florcitas? Bah, miralo, hablando de Roma, ahí viene el desgraciado. Seguro ni me registra...
Y no che, la planta no me da flores y eso que estamos en su temporada. Mirá cómo está de florida la de Doña Carmela, si vieras esos colores, el tamaño. Tsk ¡Claro que le hablo! Tampoco le voy a dar todo un discurso, es una simple planta, che. Ni siquiera la sembré yo, me la regaló Sofía, si no fuera porque ella viene cada tanto, la sacaría. Me estorba cuando juego a la pelota con mis sobrinos, y Mamá salta como una loca cuando la pelota roza esa planta, “no me toquen la planta, cuidado con la planta”… ni que fuera un perro o un gato.
Ayer… No, no, no: ayer el alboroto que me hizo la vieja, parece que a la planta se le cayó una hoja. Me dijo que no puedo tener así el patio, que no es tan importante cortar el pasto, pero al menos regar a las plantas. Pero no entiende, che. Y eso que lo sabe, entre la facultad y el trabajo –Que no es mucho, pero cansa como todo– llego hecho un trapo a casa, sin ganas de nada, sólo quiero ver la cama y hasta mañana.
En fin, en fin, si dentro de algunos días no da flores, me temo que…
Te digo, Magnolia, creeme. Lo vi con unas tijeras asomándose. Tenía una cara de satisfacción mezclada con miedo. Y yo qué voy a hacer. Como no le doy flores, no me quiere. Pero me usa, Magnolia. Yo lo sé, es un turro. Sólo me quiere por las flores. Mirá bien, las tijeras lo dicen todo. Ay, no sé, no sé. Las cosas no funcionan así. Al menos que me riegue un poco. Estoy sequita, sequita acá. ¿Vos qué harías Magnolia, si estuvieras en mis raíces?
Y sí che, aproveché que se fue mi vieja a Tres Arroyos para el finde y la saqué nomás. Y sí, no daba más, era una planta sin flores en el medio del patio, rompiendo las bolas, no tenía sentido. Yo sé que mi vieja se va a calentar, pero ella no tiene que andar deslomándose después de laburar y estudiar para cuidar una planta que no da flores. Ahora, sabés que no sé si hice bien al final, porque después de cortarla y cuando la estaba por tirar le salió una florcita lila...
miércoles 19 de noviembre de 2008
De no creer
jueves 13 de noviembre de 2008
Lunática
Su pálida pureza, su relieve sutil, toda ella me obsesionaba. Sobre todo por la forma en que su brillo no le pertenece, por la forma en que el firmamento, profundo,vacío, se dispone todo a enaltecer su platinado. Y mientras más me obsesioné con alcanzarla, más pareció alejarse.
Y me miraba, no dejaba de verme ¿Otro soñador más? O como dicen por ahí: otro loquito con la luna. Pero quiero que sepan, yo no tengo la culpa. Son ellos, todos ellos. Suicidas voladores, fumadores nocturnos, amantes lacrimógenos, pfffff... basta, basta de meterme en sus asuntos. No los deseo, ni los necesito. Váyanse con su poesía barata a visitar a Julieta, esa sí que esta necesitada.
A través de ella veo lo que vió, a través de su brillo me enseña, me enseña a matar con risa, a abrazar con brazos de tierra, a cantar con susurro de hojas, a mirar con ojos de niño y a luchar con corazón de luna.
martes 14 de octubre de 2008
Otro más
A pesar de su rapidez, sigue teniendo la sensación de que alguien lo sigue. Continúa su marcha hasta llegar al puerto. Convencido de la ausencia de su acosador, se detiene -o lo detiene su intuición- en una dársena sólo para darse cuenta de que allí no hay nada, ni autos, ni barcos, ni gente, nada. Algo extraño estaba sucediendo esa noche...
No hay nada.
Excepto luna, y mar, y la brisa de la noche.
Y tal vez una cigarra momentánea.
Algo está mal, definitivamente.
Vuelve sobre sus pasos.
El horror lo invade:
No hay calle, no hay casas, no hay vereda.
Bosque.
Pasto, árboles, tierra.
Los ataca con su tarjeta de crédito, que cae en un pocito lleno de agua y queda inutilizada.
Y otra vez me encontró la noche, solo, regresando, como siempre. Yo sabía que no podía más, le dije al día que no puedo seguir siendo Luna mientras lloro la tarde del verano, porque se secan las lágrimas, las lástimas lastiman mi estima y estiman que esta madrugada no es nuestra, es otro grito al viento más, otro silencio bajo el árbol, silencio. Bondi, tren a Retiro, y de ahí micro, a donde dicten las palabras, porque sur o no sur, no me queda otra.
Si tan sólo me acompañara ese dejo de alegría...
sábado 4 de octubre de 2008
Quién te dice
- Me parecería mejor acortar un poco aquí la manga, quizás el ruedo un poco... ¿La altura qué le parece? El color le queda espléndido - Continuó a pesar de mi cara de hartazgo.
-No, está bien, siempre llevo este talle y nunca tuve problemas. No se preocupe - Sin embargo el otro miraba insistentemente como para que le hiciera caso. - Bueno, en todo caso, haga lo que le parece, usted es el que sabe, ¿no? - Solté para librarme de su pesadez.
continuá...
miércoles 24 de septiembre de 2008
Entre tragos
El cuello demasiado largo, el puente de la nariz demasiado rígido. Y, aunque tratara de no mirarlo a la cara, sabía que ahí estaba su mueca imbécil, definitiva como un tatuaje.
No hice más que mirarlo, detenidamente, cual niño que mira un paisaje extraño. Él no me miró nunca. Estaba perdido entre el éxtasis de la locura transmental de los idiotas, ésa que yo también conocía y de la que no me hacía cargo.
Por un instante sentí el vértigo de ser absorbido por su mueca, túnel de paredes elásticas, nexo entre mi presente y su historia. Quise correr como un prófugo, como un delincuente del mundo de los sanos. Quise golpearlo en la cara. En la nariz. Tal vez de ese modo me miraría una sola vez y entonces entendería.
-¿Querés fumar? –le dije, y vi cómo se le iluminan los ojos.
Claro que tal reacción no era la que esperaba en esas circunstancias. Por ello, tomé otro trago para encorajarme, pité largamente el cigarrillo, y le espeté una sarta de injurias que equivaldrían a unas cuantas bofetadas. Se quedó absorto, sin comprender la causa de aquellas palabras indolentes.
Pero él no se iba a conformar con eso, estaba ahí con un objetivo preciso y no se iría sin cumplirlo. Debía someterme a la noticia que yo me resistía a oír, a que penetrara en mi conciencia. Estaba demasiado absorto odíandolo como para centrar mi atención a otra cuestión que no fuera su cara, deformada por la estereotipada huella del trabajo inútil.
Entonces, fue ahí cuando pude verlo todo claramente (qué paradoja, entre aquel humo que nublaba la vista de otros, ante mí se erigía un horizonte despejado). Lara se iba, volvía a México para siempre. Y él, el muy desgraciado se regocijaba en mi infortunio. Él iría tras ella, cual perro faldero, implorándole las migajas de un amor que había negado a toda la humanidad. Esa Lara...
Continuá...
jueves 4 de septiembre de 2008
Otro cadáver
Comenzaban recopilando imágenes robadas, propias e imprecisas. No necesitaban de mucho para poder alimentar aquel sistema que los unia. Hasta que ese día descubrieron que lo único intrascendental sería su perdición...
Entonces fue ahí cuando el estallido se llevó a cabo. Las cubiertas de las páginas se fueron decolorando hasta que quedaron en blanco, escupiendo así sus propios interiores multicolor.
Ese blanco asesino, introspectivo, que todo destruye pero a la vez condición posibilitante de lo nuevo. De la destrucción a la creación. Acto divino, salto de trascendencia.
[Continuar...]
martes 2 de septiembre de 2008
para los mejores sabores con los que se disfruta de un exquisito cadáver.
(el que tenga las pruebas del delito, que se haga cargo y lo suba... )
Veleta

Flotás con el viento,
comunismo o justicialismo
quién te entiende, veleta.
Volás, volás como un ciego
tus alas son()risas
tu mente, un pañuelo.
Cuando hablábamos nadie quería jugar,
todos construimos un castillo.
Pero ya no más lugar,
siquiera para participar.
Seguís volando veleta
volás, quieta en el techo
de metal te convertís en cielo.
Ahora harás girar la guitarra en tu cabeza
como un helicóptero con ganas de vivir
como una veleta que no sabe a dónde ir.
(domingos veletas arrancadas)
miércoles 27 de agosto de 2008
El grado cero
Ésta no es la vida que elegí para mí.
Sorprendido por tan extraño mensaje a esas horas de la madrugada, Marcos levantó la vista perdidamente. Una niebla espesa comenzó a invadir la cuadra. El cielo aún estaba oscuro, como debe esperarse en invierno. De aquella negrura neblosa, divisó una sombra blanca...
Continualo como te parezca.
Besos exquisitos!
[Ju
Mv.
Bar]
Receta de cadáver
[Cadáver exquisito es una técnica por medio de la cual se ensamblan colectivamente un conjunto de palabras o imágenes; el resultado es conocido como un cadáver exquisito o cadavre exquis en francés. Es una técnica usada por los surrealistas en 1925, y se basa en un viejo juego de mesa llamado "consecuencias" en el cual los jugadores escribían por turno en una hoja de papel, la doblaban para cubrir parte de la escritura, y después la pasaban al siguiente jugador para otra colaboración.
El cadáver exquisito se juega entre un grupo de personas que escriben o dibujan una composición en secuencia. Cada persona sólo puede ver el final de lo que escribió el jugador anterior. El nombre se deriva de una frase que surgió cuando fue jugado por primera vez en francés: « Le cadavre - exquis - boira - le vin - nouveau » (El cadáver exquisito beberá el vino nuevo). En resumidas cuentas se combinan cosas de una idea agregando elementos que pueden o no pertenecer a la realidad. Los teóricos y asiduos al juego (en un principio, Robert Desnos, Paul Eluard, André Bretón y Tristan Tzara) sostenían que la creación, en especial la poética, debe ser anónima y grupal, intuitiva, espontánea, lúdica y en lo posible automática. De hecho, muchos de estos ejercicios se llevaron a cabo bajo la influencia de sustancias que inducían estados de semiinconsciencia o durante experiencias hipnóticas.]
Nosotros preferimos nuestras acepciones... pero la base del juego consiste en eso, ¿no?
Zaraza, se entiende... Lo más importante es que participes de nuestros cadáveres colectivos.
Por cierto: ya salió a la venta el primer número de "Cadáver exquisito: la revista literaria del grupo Ruans". PEDILA.
Acepciones
Cadáver exquisito: dícese de
- fiambre delicioso, cultivado en las costas de Francia
- conocida tribu que acostumbraba cocinar cabezas en la época de Franco
- banda de punk-rock que hizo furor en los '50 con el tema "HACETE FIAMBRE"
- en la ópera japonesa "Turandot", nombre del personaje filósofo que aconseja a la reina dejar la corte y dedicarse al canivalismo
- expresión utilizada para describir comida mediterránea, basada en un cuerpo untado en mermeladas de distintos sabores
- difunta ex-esposa del famoso dramaturgo búlgaro Ernesto Quisot, apodo amistosamente Quisito
- grupo de hippies rebeldes que, en su época cumbre, utilizaban como pasatiempo ir a cementerios, desterrar a los exánimes y untarlos con diferentes dulces y salsas
- expresión utilizada por los drogadictos cuando padecen del llamado "bajón"
- prescripción de medicamento post unción de los enfermos
- en la religión tombudatiti del norte de África, oración utilizada al momento de exhumar sus muertos y servirlos con pan tostado a la mesa
- planeta alargado que dos niños aseguran haber visualizado, utilizando el culo de una botella de vidrio como telescopio
- tribu urbana que polemiza con floggers y emos
- enfermedad venérea que surge de realizar actos sexuales con cadáveres
- animal asiático que baila tango en las noches de luna llena, en busca de carroña
- famosísima marca de mortadela fabricada en los suburbios de Bs.As.
- ritual establecido por adeptos a una secta religiosa de nombre desconocido, según el cual se acostumbraba a hacer picnics sobre las tumbas de los fallecidos pastores, ofrenda para los cuales eran los restos de fiambres y sandwichs
Cadáver exquisito

El objeto del mismo es publicar con frecuencia escritos del grupo, o informaciones de incumbencia, divagues, delirios, aventuras, anécdotas, fotos... y sobre todo: CADÁVERES EXQUISITOS.
Así que, esperamos un buen recibimiento a éstos, nuestros frutos...
Grupo Ruans
http://gruporuans.blogspot.com/

